El turismo de intereses especiales y la producción acuícola o agroalimentaria, figuran entre las alternativas propuestas para diversificar la economía.

«La mayoría de los habitantes de Chile quiere construir una sociedad más justa, inclusiva, sostenible, innovadora, con una economía competitiva que permita recuperar los equilibrios de la naturaleza”, sostiene un comunicado en la página web de “Reactivación Sustentable”, iniciativa que busca que la recuperación de la economía post pandemia sea sostenible y esté alineada con los compromisos climáticos adquiridos en el Acuerdo de París. A la fecha, la propuesta la firman más de 600 instituciones y más de 1.500 personas.

Regionalista.cl conversó con la doctora en Tecnología de Alimentos, María Larrazábal Fuentes, académica del Departamento Ciencias de los Alimentos y Nutrición de la Universidad de Antofagasta, quien firmó la iniciativa.

¿Qué la motivo a formar parte de esta propuesta sustentable?

Estoy convencida de que, con o sin pandemia, urgen cambios potentes en la forma en que habitamos el espacio, así como en la forma en que usamos, consumimos y desechamos los recursos. El conocimiento generado por la ciencia (nacional e internacional) debe ser integrado mediante el diseño e implementación de nuevas tecnologías aplicadas a la resolución de problemas actuales y futuros.

¿Cómo es posible lograr esta reactivación sostenible en el contexto actual?

Es una gran tarea, y creo que de los mayores desafíos de nuestra generación. En Chile existe suficiente capital humano avanzado en las diferentes áreas que deberían ser intervenidas con nuevos procesos y modelos sustentables. Considero fundamental el diálogo entre los diferentes actores y la colaboración hacia la búsqueda de acuerdos basados en ciencia, orientados hacia la solución de las problemáticas sociales, ambientales, educativas, sanitarias, productivas, entre otras.

En la región de Antofagasta, ¿en qué áreas y sectores se puede implementar esta iniciativa?

La «productividad» de la región de Antofagasta ha sido eminentemente minera. Sin embargo, es una región que cuenta con una amplia diversidad de recursos que permiten diversificar la economía. Las áreas relacionadas a energía solar y astronomía presentan niveles de desarrollo significativos, que ponen a la región en una posición destacada en el mapa.

De igual forma, existen otras áreas que podrían implementarse de forma sustentable, como el turismo de intereses especiales y la producción acuícola y agroalimentaria. El desarrollo actual de las tecnologías permite contar, por ejemplo, con agua potable, que era limitante hace unas décadas atrás.

Experiencias de generación de alimentos en condiciones desérticas, han sido diseñadas y validadas en otros países (Israel, México y otros). Podría adaptarse y crear unidades productoras de alimentos, basadas en economía circular, y de esta forma, generar una nueva actividad económica para la región, pues se contribuye a la seguridad alimentaria, con producción local de alimentos de alta calidad. Somos una región altamente dependiente de otras, para algo tan básico como los alimentos, y tenemos la oportunidad de resolverlo, al menos parcialmente.

¿Cuál es el compromiso del gobierno actual y los siguientes?

Deben ser políticas de estado, independientes del gobierno de turno, pensadas a largo plazo, y consensuadas por los/las ciudadanos/as.

¿Cuál es su compromiso personal con esta iniciativa? ¿Se puede llevar a la docencia?

Mis compromiso es contribuir por medio de las actividades de docencia, vinculación e investigación, a la sensibilización de los y las estudiantes (y de la comunidad universitaria) en aspectos de sustentabilidad y uso eficiente de recursos. También, proponer, elaborar y ejecutar iniciativas colaborativas, conducentes a contribuir a la seguridad alimentaria de la región, mediante la implementación de tecnologías y procesos para la producción local de alimentos, basados en economía circular.

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