Hoy repasaremos la biografía de Olga del Carmen Ardiles Carvajal, quien recientemente cumplió 90 años de vida.

Olga nació el 26 de febrero de 1933, al interior de la comuna de Ovalle, específicamente en el Tranque Recoleta. Sus padres fueron Desiderio Ardiles y Flora Carvajal Lafertte, de cuyo matrimonio nacieron 7 hijos e hijas.

Sobrina directa por parte de madre, del destacado senador y candidato presidencial de la República de Chile, don Elías Lafertte Gaviño.

Sus estudios fueron en el internado católico de la Providencia en la ciudad de Antofagasta, donde logró un vínculo muy íntimo con la teología y la fe. Posteriormente, se casó con el comerciante, gremialista y cadete de la Fuerza Aérea de Chile, Desiderio Flores Aguilar, donde nacieron sus tres hijos: Bernardo, Alfonso y Alejandro.

Se caracterizó por tener un carácter fuerte y una valentía digna de admiración, al tener que asumir roles de administración de los negocios familiares, sin la preparación necesaria. Sin embargo, sus diversas capacidades la llevaron a cumplir las tareas de gran forma, además de sobrellevar labores propias del hogar, donde siempre imperó la necesidad de prosperar para generar una mejor calidad de vida.

Su rol fue clave al tener que enfrentar adversidades de forma íntegra y siempre con la esperanza de salir adelante. Le tocó asumir momentos críticos como, por ejemplo: el golpe militar del 1973, la crisis bancaria de 1982 y el fracaso rotundo de los negocios en la ciudad de Arica en la década de los 90. En esa oportunidad se generó una importante inversión al comprar locales comerciales en el famoso Edificio Tacora, en la calles Caupolicán con Lastarria, espacio donde se instalaron una panadería, pastelería y un restaurant, lugar donde se mandaron a diseñar al extranjero maquinarias, las cuales nunca pudieron generar las utilidades necesarias que respondieran al mismo nivel de las inversiones hechas, las que representaban casi todo el patrimonio familiar, lo que llevo a la quiebra absoluta después de largos años de sacrificio y esfuerzo.

Finalmente, su valentía y fortaleza se volvieron a poner a prueba y de manera desgarradora, cuando en los años 2007 y 2010, tuvo que asumir la muerte de su esposo por enfermedad y de su hijo mayor por un accidente.

Ante los duros golpes que la vida le ha propiciado, se refugió en el vínculo teológico y religioso adquirido en su juventud, los cuales se fortalecieron y, además, adoptaron un giro rotundo, al sumarse a la familia de los Testigos de Jehová. Religión que profesa hasta la actualidad, la cual ha sido clave para aferrarse a la esperanza divina.

Sus principales enseñanzas son: “en la vida no hay que tener ni mucho, ni poco dinero, ya que ambos por igual son un grave problema” y “la familia debe ser lo más importante, porque el tiempo no se puede retroceder para corregir los errores y entregar el amor que los hijos necesitan para protegerlos y hacerlos felices”.

En la actualidad, a sus 90 años de edad, sigue activa, donde participó en la última elección presidencial del pasado 2022, cumpliendo con su deber cívico, acto que sigue manifestando su alto nivel de compromiso y de responsabilidad como ciudadana.

Olga del Carmen Ardiles Carvajal, es una mujer de un “Corazón valiente”, cuya vida se resume como una mujer aguerrida y de fortaleza sin igual. Un ejemplo de abnegación y lucha inagotable.

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