Recinto dispuesto por el Consejo de Pueblos Atacameños representó no sólo un espacio para que el grupo de familias bolivianas pudieran realizar la cuarentena que les permitiera volver a su país, sino también su hogar por unos días.

La Mesa Social Covid-19 de Calama hizo un positivo balance del albergue habilitado en el Internado Andino para 37 ciudadanos bolivianos, los que tras 14 días de cuarentena pudieron partir este domingo de regreso a su país.

Estos 37 bolivianos se sumaron a los albergados en el liceo Jorge Alessandri, totalizando 285 personas las que se encaminaron al paso fronterizo Ollagüe, para desde ahí entrar al complejo Abaroa, en Bolivia.

El albergue del Internado Andino fue gestionado por la Mesa Social Covid-19 para las personas a las que no se les permitió ingresar al albergue del establecimiento educativo de enseñanza media, por provenir de otras comunas del país y para su habilitación fue clave la disposición del Consejo de Pueblos Atacameños y el apoyo de la Cruz Roja, según enfatizaron desde la organización.

“Estamos satisfechos. El proceso de cuarentena terminó de buena forma para estas personas y también estamos muy agradecidos del Consejo de Pueblos Atacameños. Ellos no solo facilitaron las instalaciones del Internado Andino para que este grupo pudiera hacer la cuarentena, sino también facilitaron insumos, equipamiento, la cocina para que se puedan preparar los alimentos para éste y también el albergue del Jorge Alessandri. Eso permitió que todo fluyera mucho más fácil y que las cosas se pudieran hacer de mejor manera”, señaló el doctor Juan Carrillo, coordinador de la Mesa Social Covid-19 de Calama.

El médico valoró además la colaboración de las Fuerzas Armadas en el resguardo y trámites migratorios de los albergados, a la Secretaría Regional Ministerial de Salud que orientó sanitariamente el proceso y a los profesionales de salud que se involucraron.

En la misma línea, el director del Internado Andino, Jonathan Quintanilla, dijo que “esta es una tarea cumplida, una tarea humanitaria, de acuerdo también a la cosmovisión de nuestros pueblos originarios”.

“Este internado se habilitó gracias al Consejo de Pueblos Atacameños y la Mesa Social que fue parte fundamental para que el proceso de cuarentena en este albergue haya sido totalmente exitoso. Los hermanos bolivianos albergados aquí estuvieron bajo todas las condiciones que ello conlleva, en términos sanitarios y de salud”, agregó Quintanilla.

Desde la Mesa indicaron que el despliegue para este caso se dio desde un sentido humanitario y por las implicancias sanitarias que revestía la permanencia de los más de 250 bolivianos acampando en la calle, tomando en consideración que había personas con sospechas de ser portadores de coronavirus, lo que implicaba un riesgo no solo para el grupo, sino también para la comunidad calameña

Cabe señalar que en esta tarea también colaboraron instituciones como la Iglesia, que resguardó a los ciudadanos bolivianos en la Capilla Sagrado Corazón de Jesús previo a la habilitación de los albergues, así como los aportes voluntarios de ciudadanos bolivianos residentes en Calama, la Comunidad de Devotos Virgen de Urkupiña y diversas organizaciones sociales que donaron insumos para que la Cruz Roja pudiera disponer de la alimentación necesaria para ambos albergues.

Agradecidos con Calama

La emoción y el agradecimiento de los bolivianos albergados se dejó sentir hasta el último momento de su instancia y así lo hicieron sentir.

“Agradecemos cada esfuerzo, cada granito de arena que pusieron para que este sueño se haga realidad y poder volver a Bolivia. Fueron días difíciles, estuvimos durmiendo fuera del consulado y allá en Bolivia hay familias que nos esperan. Estamos muy agradecidos de Chile y de Calama”, esbozaron algunos bolivianos, previo a embarcarse rumbo a su país.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here