A PESAR DE QUE SUS VENTAS HAN DISMINUIDO PRODUCTO DEL MENOR TRÁNSITO Y EL CIERRE TEMPRANO, LOS VENDEDORES CONSULTADOS SOSTIENEN QUE LAS MOVILIZACIONES SON LEGÍTIMAS Y NECESARIAS.

Durante más de un mes, la Plaza Sotomayor, hoy conocida como Plaza de la Revolución, se ha convertido en uno de los escenarios más emblemáticos de Antofagasta, reuniendo a miles de personas que manifestan su descontento para exigir un nuevo Chile, mutando a un espacio de expresión, arte y cultura… Y también, de constantes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de Carabineros.

Producto de este ambiente, los locatarios de los distintos puestos que existen en el lugar han debido cerrar las puertas más temprano que de costumbre. Sin embargo, la gran mayoría de los vendedores consultados, consideran que es una situación que vale la pena aguantar a cambio de generar verdaderos cambios en la sociedad chilena.

No más abusos

René Torres es dueño de una joyería ubicada en plena explanada de la plaza. Si bien ha sentido preocupación por su puesto, hasta ahora ninguno de los locales de la plaza ha sido afectado. Además, el locatario aseguró que las manifestaciones son legítimas, ya que la gente se cansó de los abusos.

«Esto sí tiene un costo, todo tiene un costo, pero era algo que iba a pasar, porque el sistema va creando su propio sepulturero. Yo creo que es la policía la que comienza a molestar, porque ellos no están acostumbrados a que la gente se manifieste. Dentro de su mentalidad no entienden el hecho de que la gente se pueda manifestar», señaló Torres.

Lacrimógenas

Para Natalia Garrido, vendedora de artesanía de la plaza, estas semanas de movilizaciones se ha visto de todo: Expresiones artísticas, ambiente familiar, etc. Si bien el comercio se ha visto afectado, debido a que deben cerrar más temprano, entiende que es parte de un proceso necesario para tener una sociedad más justa.

«Más tarde tenemos que tener todo cerrado porque está pasado a lacrimógena. Los Carabineros empiezan a disolver a la gente con medidas fuertes, al otro día se vuelve tóxico o insoportable», asegura la joven.

Respecto a las personas que se reúnen para manifestar, la vendedora asegura que no ha tenido ningún problema con ellos y que, incluso, la han «cubierto» de Carabineros mientras ella cierra el local.

Represión

Otro vendedor, quien prefirió no identificarse por miedo a represalias por parte del municipio, expresó que, aunque las ventas han bajado, las movilizaciones por una sociedad más justa valen la pena.

«Yo me saco el sombrero con los cabros, no le tienen miedo a nada. Y más encima son los propios Carabineros los que andan provocando. Yo creo que si la sociedad al final está mejor, nosotros como vendedores también vamos a estar mejor, porque llegará más gente», concluyó el vendedor.

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