Renacionalización del cobre y gratuidad para Internet son algunas de las ideas del constituyente electo por la lista Apruebo Dignidad, quien logró su cupo por el sistema de paridad género.

Luego de efectuarse las megaelecciones del 15 y 16 de mayo, donde se vivió una histórica jornada doble de comicios en todo el país, finalmente se conformó la convención que reúne a los 155 ciudadanos y ciudadanas que serán parte de la redacción de una nueva carta fundamental. En la región de Antofagasta (distrito 3), son cuatro las personas que integrarán las sesiones, entre quienes se encuentra Hernán Velásquez, representante de la lista Apruebo Dignidad, la cual consiguió un 14,72% de los sufragios totales (22.919 votos).

Hernán Velásquez (FRVS) es sociólogo de profesión y fue electo como concejal por Calama en dos oportunidades (2008 y 2012). Luego de conocerse los resultados emitidos por el Servel, el candidato pudo obtener el escaño por el distrito debido a la corrección de género en su lista, que fue liderada por María Ojeda, y en donde obtuvo la mayoría entre las postulaciones masculinas con 3.956 votos. En conversación con Regionalista, el constituyente electo manifestó sus reflexiones luego de los resultados, además de exponer sus propuestas y cómo pretende representar a la zona en esta oportunidad.

¿Cómo se siente con los resultados de los comicios y su elección como constituyente por paridad de género en la lista?

Creo que fue un desafío de menos a más, porque no sólo hay que tener capacidad económica sino que, al mismo tiempo, ciertas condiciones físicas para salir a hacer los puerta a puerta en tiempos tan difíciles como los de esta pandemia. Ahora bien, respecto de las fórmulas que se utilizaron para mi elección, están dentro de las condiciones que buscaban establecer paridad de género pero, en relación a la escasa presencia que tenían las mujeres en política. Mira lo que son las cosas y las paradojas de la vida, hoy yo salgo por paridad de género en razón de que habían muchas buenas candidatas que me antecedían, como María Ojeda, por ejemplo, con una enorme cantidad de votos. Eran tantas las mujeres que estaban disputando los cargos que la paridad de género funcionó ahora hacia el género masculino.

Además, para mí era doblemente difícil, pues, tenía que buscar las condiciones para superar la votación en la ciudad de Antofagasta, que prácticamente triplica en población a Calama. Si no hubiese existido el sistema de paridad de género, tenlo por seguro que nosotros estaríamos excluidos. Creo que hay que corregir, fuertemente, la ampliación del distrito 3, ya que antes solamente cubría Calama, Tocopilla, San Pedro y los pueblos del interior. Eso no ha sido corregido y está, de alguna forma, distorsionando la voluntad popular.

¿Cuáles fueron sus motivaciones para iniciar su candidatura en la región?

Mira, puede sonar hasta un poco tedioso y repetitivo decir que siempre hemos sido postergados, pero es así. Es lo que ha sucedido permanentemente a nuestra región y, particularmente, en la ciudad de Calama, aunque eso no quita que Antofagasta igual tenga estas mismas necesidades o más.

Mi motivación central fue que desde pequeño comenzamos a tener conciencia de que vivíamos en una ciudad y en una región muy rica, marcada por la naturaleza y su gran entrega a través del cobre. El cobre es el oro de la región de Antofagasta y es su principal riqueza, pero las enormes utilidades que entrega al país, y que la minería privada entrega al exterior, no cuadraron nunca en la forma en cómo entendía que la economía podía generar una buena calidad de vida o un buen vivir. Y en la medida que uno va madurando, va entendiendo que hay causas de fondo y que hay motivaciones de carácter político que muchas veces no obedecen, ni siquiera, al beneficio del país. Entonces una de mis principales motivaciones es cómo poder establecer en la Constitución que somos potencia minera y, además, la retribución y tasas de retorno que debemos recibir en el ámbito de la minería que nos permitan compensar y, sobre todo, ponernos al día en el atraso que ha significado no recibir estos recursos.

¿Qué otros aspectos cree necesario tratar?

Otro aspecto importante que me motivó es el tema del agua, ya que está asociado profundamente a la minería. ¿Por qué? Para producir cobre necesitas agua y el agua es vida. Entonces, el desafío que yo me planteo junto con otros constituyentes es establecer el agua como un derecho humano. El agua al servicio de la vida y la naturaleza y, desde la tecnología, que nos permita desalar agua que debería ser la que las mineras consuman para sus procesos productivos. Por tanto, aquí en el desierto se vuelve mucho más urgente y necesario regular de otra forma. Dicho en buen chileno, debemos volver a nacionalizar el agua, ya que este es el único país en el mundo donde el agua está privatizada y se la han pasado desde inversionistas nacionales hasta extranjeros. Esos son los aspectos que me interesa instalar, entre otros, como el tema de la reforma previsional y el tema de las energías renovables en la región.

Tomando en cuenta los resultados de las elecciones, ¿cómo ve el panorama que se proyecta para la puesta en marcha del proceso en los próximos meses?

Creo que están dadas las condiciones para que los 155 constituyentes funcionen de manera, no diría expedita, pero sí con un diálogo mucho más fluido, ya que la derecha en Chile no logró un tercio. Supuestamente deberíamos alcanzar acuerdos más rápidos, pero nunca hay que equivocarse en las suposiciones. Ahora bien, soy optimista y creo que los constituyentes de la región nos vamos a instalar marcando presencia con una mirada común que tenemos desde el norte. Por tanto, no creo que haya dificultades en el inicio ni durante el desarrollo de este proceso. Sin embargo, eso no impide tener discusiones o diferencias en el ámbito democrático que debemos limar o consensuar para poder alcanzar los escritos finales que irán a la Constitución.

Con respecto a las propuestas que tiene para una nueva constitución, ¿cuáles son los puntos principales que podría destacar?

Yo soy de los que creen en la renacionalización de varios recursos naturales de carácter estratégico como el agua, el cobre y el litio. También, nosotros promovemos un fuerte proceso de descentralización no sólo de carácter administrativo y financiero, sino que también económico. Por supuesto, algunos dirán que la descentralización financiera es parecida a la económica pero, yo digo que no, porque esta última establece rasgos mínimos de acceso a nuestra riqueza. Por ejemplo, establecer a lo menos un 10% de las utilidades del cobre para la región y, por tanto, que los impuestos regionales den cuenta de que no podemos bajar de ese estándar, que sería algo mínimo porque, finalmente, estamos entregando el 90% de la riqueza.

En este proceso de descentralización es necesario empoderar a la zona y al territorio que ha sido postergado históricamente por el centralismo. Este empoderamiento tiene que ver con que tomen conciencia de que están pisando tierra bendita en recursos naturales y que eso proviene de nosotros, es nuestro. Estos son los argumentos para escribir en la Constitución y, como estamos en este proceso, la desconcentración es clave porque nos va a permitir redistribuir la riqueza de otra forma, una más justa a nivel país y a nivel regional. Y lo otro, es que relacionado con esta nueva descentralización y esta nueva forma de entender la redistribución de la riqueza, esta debe estar orientada también a fortalecer los gobiernos comunales, que son la primera respuesta al ciudadano y, por tanto, deben tener una sólida mirada de desarrollo urbano y una administración inteligente de la ciudad. Hay que fortalecer los municipios, hay que tener una mirada municipalista también al interior de la Constitución, ya que allí está el meollo del asunto para resolver necesidades que son apremiantes y que quedan más en evidencia cuando hay estado de catástrofe.

«Por una Constitución escrita desde el norte, descentralizada y plurinacional» es el eslogan de su campaña. Desde su mirada como sociólogo, ¿cómo analiza la situación aquí en la región y las demandas sociales que se han presentado en diferentes aspectos como educación, salud, seguridad social, inmigración, entre otros?

Algunos dicen que es un tema de gestión y yo lo veo hasta por ahí no más, ya que si tú tienes recursos propios puedes dar respuestas propias y rápido, ya que la gente tiene soluciones y es muy creativa, y los profesionales que tenemos en la región son de muy buena calidad. Así que esa valoración debe estar como columna vertebral incorporada a una fuerte fuente de ingresos que puedan dar respuesta en salud a que el mejor centro oncológico del país deba estar acá. ¿Y qué nos hace falta? Los recursos, sí, y los vamos a obtener, con muy buenos profesionales y el centro más alto de resolución en términos de respuesta a enfermedades como el cáncer. En Antofagasta y en Calama nos merecemos tener tecnología de punta que dé respuesta a nuestra salud, porque con nuestra salud, pagamos la riqueza de unos pocos.

En educación hay muchos aspectos, pero yo propongo uno, una enorme red tecnológica que le permita llegar al alumno desde su casa al aula, una educación digitalizada y un sistema mixto que le permita estar un tiempo presencialmente en el aula y otro en su casa. El mundo se mueve así hoy. Pero para eso debemos entonces establecer en la Constitución el derecho gratuito a internet. ¿Por qué digo esto? Porque hoy el acceso a internet es como acceder a los primeros años de educación parvulario o básica, es como acceder al abecedario. No es posible hoy entender el mundo sin internet, obviamente que los más viejitos sí lo entendemos pero, me refiero a que para las nuevas generaciones es vital.

También tenemos fenómenos como la inmigración. Ahí están los nuevos chilenos y debemos terminar con esta mirada racista que no nos hace nada bien. En los 70, nosotros éramos los que arrancamos del país y, a través del exilio, cientos de naciones hermanas nos recibieron, quedando muchos de ellos afuera, sin poder retornar. Entonces, debemos devolver la mano y el país se debe preparar para estos fenómenos. Sé que es un tema difícil de tratar porque nuestro país, en el último rincón del mundo, no estaba acostumbrado a este tipo de fenómenos y que creo que nos va a hacer bien. Creo que debemos estar con una mente abierta, ya que creo que todos somos ciudadanos en el mundo y, por tanto, también ellos deben recibir los beneficios que en un futuro inmediato nuestro país pueda empezar a generar. ¿Regulado? Por supuesto ¿Bajo ciertas condiciones mínimas? Sí.

¿Cómo espera representar a la gente de la región en esta oportunidad histórica en el país? ¿Cuál es su visión sobre cómo debería ser la región de Antofagasta, a través de los cambios que se puedan plantear en una nueva Constitución?

La visión que llevo es una mirada regional, que permita establecer algunos aspectos mínimos de cómo se vive acá y cómo es vivir en esta contradicción de tener, en nuestra región, la minería más grande del mundo, la estatal más grande del mundo como Codelco y, al mismo tiempo, la minera privada más grande del mundo que es BHP Billiton, a través de Escondida, y visibilizar la ridiculez e idiotez de quienes conformaron esta forma de entender las cosas compitiendo en los mercados internacionales. No, eso es hacerse trampa uno mismo. Por eso, yo creo en los procesos de renacionalización del cobre, ya que no podemos regalar el 70%. Hoy, la minería en Chile está en manos de privados, que es el 70% principalmente de cobre. Hay un estudio de Julián Alcayaga del 2005 al 2015 que nos demuestra que en ese período, salieron del país 280 mil millones de dólares.

Para mover, dinamizar y generar activos al país en un año, se necesitan 70 mil millones de dólares. Es decir, ya en el 2015 ellos se llevaron cuatro veces lo que cuesta mover el país hoy, y lo hacían con dos dólares la libra de cobre. Ahora bien, imagina esa misma cifra cuadruplicada porque estamos a más de cuatro dólares la libra en el precio del cobre. Entonces, estamos hablando de miles de millones de dólares que se van, y que no podemos permitir, sobre todo en esta región, porque aquí es donde se extrae. Por eso creo que aquí el sistema educativo regional debe poner énfasis en eso. Si no lo valoramos nosotros que vivimos acá, difícilmente el resto.

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