Texto y fotos: Nicolás Aguirre Murray

Me llamó la atención el afiche y los videos en tono gracioso de “Las Poetisas”, una obra que prometía tan solo al verla en redes sociales. Si aparece en la página oficial de “Matanza en tu Plaza”, debe ser por algo… El pasado 20 de febrero contacté a Francisco Baeza, productor y gestor de la obra y le propuse realizar una entrevista en tono distendido… nunca pensé que sería tan distendido. El día 22 de febrero nos juntamos en el mítico Pedro de la Barra y lo primero que pude divisar fue a dos jóvenes conversando a destajo de la falda que habían comprado en la feria de las pulgas. Realmente era una falda bonita. Pasamos al teatro junto a Germán y Vladi, esperando a Francisco y Lalo.

Germán de 28 años (aunque no quería decir su edad), dedicado a la poesía y al teatro o shows de mariconeo, como menciona. Interpreta a Francisca Casimira Marco Dupong, la cual de verdad existe, animadora de un programa dedicado a la poesía.

Vladimir Castillo de 26 años, psicopedagogo, se dedica a la performance hace nueve años, su personaje fuera de la obra es XOXO Glam, con el cual participa en diversas actividades político – sociales. En las Poetisas es Sofía Menstrual, sobrina nieta de Gabriela Menstrual.

Felipe Gallegos, alias “Lalo Cooper”, el cual adaptó como método de protesta a la minimización del diminutivo de Felipe, quien ligado desde niño a la actuación y a la dirección de obras independientes es parte de la compañía Club de Lectura. Su personaje en la obra es Herminia Secas, poetisa del underground.

Francisco Baeza, de 27 años, trabaja como director en los conocidos Sarna Festival, el cual realiza desde el año 2015 y colabora en la producción de Las Poetisas.

-Germán: Yo soy de Antofagasta, pero estuve en Buenos Aires y allá montamos una obra llamada “Las Poetisas” por la compañía “Las Burdas”. Esto fue un homenaje a un tipo de café Concert de los ochenta. Barato Barea, Humberto Tortoles y Alejandro Delapilleta, ellos tenían un trío, así como lo que estamos haciendo nosotras ahora… Humor, café, los ochenta, mariconas. Nosotras en Argentina misma, en Buenos Aires, hicimos una especie de tributo a ellas, que de hecho se llama tributo a Las Poetisas. Esto fue el año pasado en un local bastante bonito e importante. Entonces como resultó y estuvo bonito, el año pasado en diciembre me vengo de Argentina. La compañía me dice más o menos como la puedo hacer yo acá, entonces conversé con Rocco, con los chicos, el Vladi que lleva harto tiempo trabajando con su arte queer. Básicamente había que traducirla al lenguaje y al contexto antofagastino. Y le hice un montón de cortes, porque es un café concert y la línea que atraviesa a las poetisas son poemas. En los mismos poemas se interactúa con el público. Los personajes se mueven harto con esto. Dentro de algo que puedo rescatar es que no se le respeta la autoridad a nadie, porque no le hacemos favores a nadie. Creo que la gente se va con un peso muy grande, pero muy liviano, con mucho contenido, pero muertas de la risa.

-Vladi: El medio realmente es el teatro y claramente la comedia. Esto es el conducto por el cual entregamos una información mucho más crítica ante muchas problemáticas que están afectando a la sociedad actual, como hablar de identidad de género, hablar de la expresión del género, lo que ya es ser queer y cómo ese concepto, a pesar de que es gringo, igual se tomó.

-Germán: No se está contando la experiencia de la trans, se está trabajando fuera de eso. La obra trata un poco de abordar a varios personajes, una de ellas es la sobrina nieta de Gabriela Mistral, que se llama Camila Menstrual, que viene a ser una especie de lesbiana que caricaturiza un poco eso. El otro personaje es Herminia Secas, que también es personaje súper under. Y el mío es como de una vieja de mierda. Todos los títulos que se rescatan en la obra son súper feministas, de hecho son casi todas mujeres. Por ejemplo Gabriela Mistral, Alfonsina Astorni, Susi Shock… Es en ella donde quería llegar, el poema que se rescata dice: “Yo reivindico mi derecho a ser un monstruo, ni varón, ni mujer”. Ahí te digo yo que es disidente, no es LGTB, queer… La idea es mostrar en la misma temática de la obra, que ese no es el tema principal… la identidad ya no es tema, esto es gracioso.

-Vladi: Quizá vas a salir de la obra y te vas a poner a pensar que la profundidad del poema… todo el rato es un juego entre el clímax, las emociones, pasas todo el rato por una transición de emociones, porque es comedia y los personajes son graciosos, porque todos son muy particulares. Ni siquiera es poesía erótica, simplemente tratamos sobre la pija y la concha, así tal cual.

¿Buscan reivindicar algo?

-Germán: Más que eso la intención de la obra es ser divertida. Perdón que lo diga, pero no es dar pena, ¿se entiende? El tema trans ya no se entiende como especie de “oye mira la trans” u “oye que buena trans, habla del sida”. Eso ya no. Esto es totalmente ligero, pero apunta a que ya superamos esa etapa.

Es interesante El Pedro de la Barra, es un lugar que democratiza los shows por su ubicación, además la entrada está barata…

-Germán: O sea a la vez que estamos en el escenario, estamos trabajando en nuestras propias plataformas, tampoco nos desligamos de otros temas, como el VIH o el peligro de, estos son temas que existen. Pero esta misma obra en sí es traer una obra con un buen formato, con nosotras que somos personajes locales tipo “gracioso” y a la vez abriendo el espacio para que este tipo de trabajos se visibilice. No porque seamos mariconas nos vamos a estar escondiendo

-Vladi: Por eso decimos que es uno de los primeros trabajos…

-Germán: Es parte de una nueva cartelera queer que se está ofreciendo en la ciudad y bacán que la gente lo vaya a ver.

Eso mismo me llamó la atención… es un formato nuevo y fresco.

-Germán: Es la magia del Pedro…

Lo entretenido es que a veces hay gente que llega al Pedro y dice: “Oh, ¿qué obra hay? ¿Es gratis? ¿Cuánto vale?” Y se queda y listo…

-Germán: De hecho, eso me llamó la atención la primera vez, vino pura gente que vio el cartel por ahí. Es re’ lindo, este teatro tiene una magia. En Argentina recuerdo que solo una vez tuvimos bajo público.

(Llega Francisco, conversan sobre una persona que prepara una merienda afuera de la sala y sobre si llegará el último personaje, Lalo Cooper, la conversación es dantesca)

En materia de identidad local en Antofagasta, ¿cómo ven la actitud de la gente frente al show?

-Germán: Como es una propuesta nueva es como jugártela y en ese sentido hay un montón de factores de riesgo. Todo lo que pensamos que iba a pasar… pasó. Así que es como darle no más y abrir este nuevo mercado. Que las mariconas puedan decirle a otras que se arriesguen a hacer esto. El formato es súper fácil, es hacer reír. Antes no había otra forma de ganar que los bingos…

-Francisco y Vladi: ¡Muchos años!

-Vladi: No había otra forma de ganar…

-Francisco: Como fuera de la disco igual…

-Vladi: Al final nos movemos con eso, entre el festival Sarna y Francisco que igual se mueve harto, que lo ha hecho en otros lugares… Hagamos esto desde cada personaje y su personalidad. En estos espacios no se espera ver a una travesti, una propuesta disidente. Lo hemos estado moviendo y gestionando hace rato. Yo llevo montada nueve años, voy para los diez años, con Germán nos conocemos hace quince años. No es ahora que nos estamos moviendo, sino que ahora puede que esté sonando más, la gente está más abierta a hablar estas temáticas…

-Francisco: Lo que no esperábamos es que se desató un ambiente familiar, hay harto niño en los shows.

-Germán: No se hace morbo de nada y al mismo tiempo se habla de todo, ninguna mamá salió espantada, menciona a la concha como algo tan tranqui que no se dan ni cuenta… Se pide aplausos para concha de su madre y todos aplauden. Igual es barato para que vengan, no podemos cobrar menos, son tres puestas en escena, con tres personas y un músico contratado, además de escenario y todo lo que significa montar la obra…

(Llega Lalo, hicimos algunas fotos y seguimos conversando)

¿Se toman la vida con humor? ¿Hay un toque de seriedad?

-Germán: Sí… La obra la tomamos con humor, pero también hay una profundidad en la obra, o sea mucho humor, pero la vida tampoco es tan humor. No minimizamos los vacíos existenciales de la obra misma. Hay un poema que habla del existir… o sea estamos hablando de travestis.

-Lalo: La forma es la comedia, pero lo que se habla son temas muy serios que se pueden debatir en la mesa. No son temas totalmente existenciales, por lo menos a mi me pasa que son fantasmas que van detrás de uno y uno lo tira con humor, pero la verdad es que te vienen siguiendo después de que terminaste la obra. Eso creo que es lo bonito de la obra, es más allá de la comedia, más que ver a tres travestis arriba del escenario haciendo el loco. Igual tienen sus dramas y pueden bajar un poco del escenario. Creo que la gente empatiza con eso. Te puedes sentir tocado por el tema por el solo hecho de ser humano…

-Vladi: A nadie le gusta caer en la categoría de la normalidad. Cuando uno es adolescente caes mucho en la identidad y te haces cagar buscándola, así como: “Ay, porque no escuchas este estilo de música”. O porque simplemente la música es rara, media hueveada. Lo mismo con la ropa, así nos vamos construyendo y nos vamos estigmatizando en distintos tipos de persona, así como la misma búsqueda de la experimentación sexual. Cuando uno es adolescente se puede calentar con un hombre o una mujer, pero eso es la búsqueda de la identidad y la expresión. Es un sin fin de cosas que nos hacen humanos.

-Germán: Aparte míranos, somos las tres re’ diferentes, a todas nos atraviesan los mismos fantasmas, pero de forma muy diferente. Cuando estoy en el escenario las miro y pienso en ello. Es como que tienes tres líneas del arcoíris bien fuerte, pero a la vez muy bien complementadas.

-Lalo: Se nota que hay una cohesión, ese es el mensaje importante. Se Ironiza con la amistad, es como cuando tu amigo te molesta.

-Lalo: Uno odia un poco al amigo para entenderlo.

-Germán: Se supone que las tres somos amigas desde antes y cada una no se dice la edad, pero se da a entender que son como cuarentonas. Es segunda vez que me preguntas la edad, lo dejamos todo hasta aquí.

-Lalo: Lo importante es que están regias las tres.

¿Hay algún grupo o  cantante que haya influido en sus vidas?

-Francisco: A mi Almodóvar, el director, me gustan harto sus películas, su estética, siento que ha influenciado harto mi vida.

-Lalo: A mí me pasa igual con Almodóvar, el otro día estaba viendo “Todo sobre mi madre”,  película de los noventa, con temas que aún no se tocan en Chile… El sida, el embarazo, los travesti, todo. Entonces, en cuanto a música… no sé.

-Germán: Creo que puede ser Lemebel. O sea está súper trillado, pero soy chileno y soy maricón, no puede no interesarme, sería como un idiota. Violeta Parra igual, pero no sé si podría elegir uno en especial. Pero si pudiese ser uno sería Pedro Lemebel, es la disidencia, del mariconerío y de ser chileno.

-Francisco: Para mí Lemebel por la situación económica, ser maricón de la pobla es todo un estigma.

-Vladi: Yo rescataría a Hija de Perra, el año pasado se hizo un programa, o sea un evento con respecto a ella y se olvida. La gente se muere y se olvida de todo el trabajo que hizo, de todo lo que logró, de esto de marica marginal. Llegó a dar cátedras a las universidades, llegó a tocar temas de disidencia, educación sexual y esas cosas, no cualquiera lo hace… ni siquiera el estado se hace cargo.

-Lalo: El hacerle una conmemoración, un homenaje, el estar presente, que hay alguien que se está moviendo y mantener el movimiento activo.

¿Cuál es la impresión de cada una sobre la otra?

-Germán: Las odio a todas.

-Francisco: Es como un cara a cara.

-Lalo: De ambas he aprendido el mujereo, nunca mujerié’ tanto como con estas cabras. Esto ha sido muy divertido. Bueno, del Vladi, él me maquilla, se demora una hora en mi cara. Aprendí mucho rescate del loco. ¿Cómo haces esto?, que la ceja, que el labio. Del Germán, claramente el texto, creo que es más la opinión que tiene, lo que quiere decir, lo que escribe no es lejano a mí, son buenos exponentes. Yo nunca me he dedicado al travestismo, al ponerme tacos. Fueron los chicos quienes me enseñaron a caminar con tacos. Hay un después de en Las Poetisas en mi carrera.

-Vladi: Yo igual estoy súper contento porque para mí lo importante es el aprendizaje que se está entregando, la profundidad que hay dentro de la obra es lo mejor. Ensayamos un montón con lo que es la obra, como declamar un poema y darle una intención más ponente y Germán nos ayudó bastante con eso. Agradezco eso, somos intensos y hay una complicidad de amor y odio desde hace quince años. Igual es complejo trabajar cuando hay más cercanía, lo estamos logrando. Al Lalo y Germán, gracias por ser así. No creo que hubiera tenido mejor aprendiz que el Lalo, que absorba todo lo que le estoy entregando, genial que lo diga, porque no habíamos tenido la instancia de decirnos las cosas.

-Francisco: Creo que los tres tienen harto potencial en lo ellos hacen, que es el tema de la performance, la actuación. Y te apuesto que en un futuro esto será icónico por el tema de que la entrega a la comunidad de Antofagasta es la apertura de las puertas a este tipo de obras disidentes. Que no se rindan, a veces las iniciativas no comienzan alto, van subiendo y al formar sus carreras se harán más conocidos.

-Germán: Yo siento que siempre comprometo todo en mi corazón. Entonces me pasa que vengo para acá y mi idea de hacer esto y tengo al Francisco, que trabajamos antes con un par de cosas. Al Vladi, que nos conocemos hace mucho. Y con Lalo, que lo conozco menos, pero cuando empezamos con los ensayos y en la obra misma, hay mucho talento. A todas nos atraviesa un fantasma y lo estamos viviendo juntas.

¿Hay una experiencia que los marcó en la vida?… Una experiencia, una situación, un contexto…

-Francisco: Me crié en calle Cerro Linzor, en Bonilla. Me acuerdo que había un chico de mi pobla que era diez años mayor que yo y el chico era afeminado y todos lo molestaban. Aparte el chico tenía un problema cognitivo. La mamá lo castraba horriblemente, esto en el sentido de que lo reprimía. Y en el contexto de la época, que fue como en el año 1999, pucha eso me daba cosa. Imagínate, ocho o nueve años, mirando como lo molestaban desde la distancia. Le gritaban cosas y yo como que me traumé un poco, me reprimí en ese sentido de la sexualidad, de ver como lo molestaban. Una vez llegó un circo de travestis a mi pobla y él se fue a pegar el show. Y no le contó a la mamá, por lo que comenzaron los rumores de la pobla. La mamá lo fue a buscar en el mismo show, haciendo show. Entonces, imagínate, la mamá pegándole correazos y llevándolo de travesti, de mujer, por calle Manuel Silva. Para mí eso fue traumante. Imagínate de mujer ahí, humillado, la pobla entera mirando a la calle. Es por ello que me empoderé en ese sentido y dije que quería trabajar en puras cosas así, relacionadas a la diversidad sexual. Porque no quiero que exista eso mismo, esa discriminación. Bueno, ahora esa persona trabaja como guardia de seguridad y otra vez se reprimió y no existió opción para él. Me marcó. Él fue enviado a Arica, nunca tuvo oportunidad.

-Germán: Pucha, más que una experiencia, a mí me han asaltado millones de veces. Entonces, en vez de decir “soy una tonta”, es imposible huir de la violencia que hay en el mundo, un poco trato de luchar con eso. El mundo es muy, muy, muy horrible. Puedo apoyar con mi granito de arena versus una marejada. Imagina que Francisco lo cuenta como espectador, imagina como esa experiencia traumó al chico, el mundo es terriblemente duro en sí.

-Vladi: Una experiencia que atraviesa diversas épocas de mi vida es el juicio a la construcción de la identidad, no a la identidad de género, sino a la expresión, a la forma de ser. Y eso me pasó de muy chico. Yo tuve que construir una careta súper fuerte y ser súper duro frente a la vida, porque la vida fue siempre dura. Todo el rato cuestionándote o tirándote para abajo por cosas muy básicas y absurdas, más cuando eres pendejo y los cabros son súper crueles y se burlan de cualquier cosa. Te dicen que eres raro, que eres marica, que esas cosas las hacen las mujeres. Ahora que estoy grande y estoy sumergido en esto de la performance y la educación, siempre voy a estar entregando un mensaje más potente y por eso sigo siendo valiente. Y sigo saliendo a la calle así, quizá ridículamente vestido con falda, porque al final siempre lo femenino ha sido sinónimo de debilidad. Entonces ahí nace esta lucha de decir: «Bueno, me importa una raja lo que me diga la gente». Porque al final la construcción de mi identidad o como yo me sienta es lo más importante ante todo. Amor propio ante todo, eso marca para toda la vida.

-Lalo: Yo me sumo a las palabras de la mayoría. Es brígido ese traumita que tenemos todos. O esa lucha de, más que una lucha, resistir en cualquier tiempo. Imagina ahora con veintiséis años, estoy resistiendo lo mismo que resistía a los ocho cuando iba saltando en la calle y un día mi mamá me para y me dice: “¡Eh! Así no saltan los niños, saltan de otra manera». Y, ¿de qué forma saltan los niños? Estoy saltando porque soy un niño, es súper asexuado, más que algo preciso, el resistir.

Posterior a la entrevista me invitaron al show, el cual estuvo de lujo. Algo que no pude evitar tomar es la preparación de Vladi y Lalo, quienes con minucioso trabajo de artesanas lograron convertir el backstage en un pequeño espectáculo. El show en sí logra lo cometido, hay que verlo.

 

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