«¡Sin credencial no eres voluntario de Antofa Segura!»

Con estas palabras, se inició la entrega de credenciales distintivas a todos los voluntarios de «Antofa Segura», organización que recientemente celebró dos años de vida como fundación -y muchos más como grupo de trabajo- y que con esta acción busca avanzar en una medida de seguridad interna que respalde la confianza ganada con los vecinos a lo largo de todos estos años de relación.

La iniciativa, además de ser una medida de gestión interna, se configura como una práctica de seguridad que permita a la comunidad distinguir a los numerosos voluntarios de la fundación como tales y evitar que se pueda utilizar el nombre de la organización para engañar a la población, aprovechando los estrechos lazos alcanzados por años de trabajo en terreno.

Además de la vestimenta corporativa característica ya utilizada (poleras y/o chaquetas), la credencial es obligatoria en su uso en terreno, debe ir colgada al cuello y en ella se encontrarán todos los datos personales, además de una fotografía actualizada del voluntario o voluntaria.

«Con el fin de mantener la confianza ganada a lo largo de este trabajo en terreno, hemos dado un paso más allá. De ahora en adelante contaremos con identificación personal como muestra de honestidad. Así cuando los vecinos nos vean en terreno, nos reconozcan inmediatamente», comentó Fabián Ossandón Briceño, presidente de la fundación.

Desde la organización destacan que la implementación de las credenciales es un importante avance en seguridad para la comunidad y además demuestra que pequeñas medidas pueden generar importantes cambios en la relación con la comunidad.

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