El pasado jueves 26 de septiembre, la Corte Suprema se pronunció sobre Minera Dominga y decidió devolver el caso al Tribunal Ambiental de Antofagasta, el que ahora deberá analizar el fondo del caso.

Cabe recordar que la empresa había llegado hasta el juzgado ambiental después que el proyecto fuera rechazado por el Comité de Ministros durante el último gobierno de Bachelet. El tribunal decidió revertir el fallo, abriendo una nueva posibilidad de reactivar la iniciativa. Fue en ese momento que diversas organizaciones sociales y ambientalistas recurrieron a la Corte Suprema para que se pronunciara.

Por lo anterior, ahora la atención recae sobre el Tribunal Ambiental para conocer los pasos y eventuales decisiones que se tomen. El fallo de la Corte Suprema fue claro en señalar que la resolución deberá ser dictada por nuevos jueces, ya que los que previamente fallaron quedaron inhabilitados.

Esto ha generado ruido en el entorno del poder judicial y los movimientos ambientales, ya que se puede interpretar como un «tirón de orejas» al Tribunal Ambiental de Antofagasta.

Opiniones

Para el arquitecto e integrante del Consejo Consultivo Regional del Medio Ambiente en Antofagasta, Osvaldo Chávez, el fallo de la Corte Suprema es de gran importancia, porque obliga al Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta a actuar en base al fondo, por lo que espera que el juzgado tenga altura de miras para tener un debate serio respecto al tema.

Además, aprovechó para criticar el modelo de funcionamiento de las empresas en Chile, asegurando que para ellos la generación de capital justifica los potenciales daños que puedan afectar el medio ambiente.

«Aquí hay un ánimo por parte de las empresas de preservar sus intereses económicos. No existe hoy ningún argumento para señalar incertidumbre jurídica como dicen. Ellos están buscando la certeza económica, fundada sobre la depredación del medio ambiente», finalizó.

Felipe Lerzundi, ex seremi de Medio Ambiente del Gobierno de Bachelet, valoró el fallo de la Corte Suprema, ya que «pone la pelota en el piso» y viene a dar un mensaje a todos los tribunales ambientales del país respecto a cómo enfrentar estos procesos. Respecto al desenlace, considera que solo se puede asegurar que independiente del dictamen final del tribunal ambiental, habrá un recurso de casación ante la Corte Suprema.

Por otra parte, Lerzundi desestimó las críticas por el desempeño del Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta, asegurando que el equipo de profesionales que conforman la institución tiene experiencia en legislación ambiental.

«A veces hay temas de distintas apreciaciones. El Tribunal Ambiental en el caso Dominga tomó una decisión que fue quizás en los aspectos de forma, la Corte Suprema tiene una visión distinta y ahora tendrán que pronunciarse respecto a eso. No cuestionaría la práctica de los profesionales ni los ministros del tribunal», finalizó el ex seremi.

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