La diputada por nuestra región, Catalina Pérez (RD), se refirió al debate que se ha generado en los últimos días, luego de la acalorada discusión sobre el sueldo mínimo que hoy volvió a tratarse en la Cámara y tras los resultados de la Encuesta CASEN 2017, que denotan un estancamiento en los niveles de pobreza multidimensional en nuestro país.

La parlamentaria fue enfática al señalar que «la realidad del país es que los índices de desigualdad no se mueven, un vasto sector de nuestra sociedad vive en condiciones muy precarias y una de las formas de superar esa barrera es incrementar el sueldo mínimo a una cota que permita a las familias subsistir con dignidad».

Pérez agregó que «sabemos que en Chile no faltan recursos, sino que están mal repartidos. Cuando los índices de estudios independientes nos dicen que cerca del 27% de la población vive en la pobreza y que el 10% de la población concentra el 33% de los ingresos anuales, cuando apenas el 15% de los trabajadores gana sobre $850 mil, cuando el número de trabajadores que gana el sueldo base se incrementa año a año, es que los discursos del Gobierno respecto de la imposibilidad de subir el salario mínimo a $400 mil pesos, se vuelven difíciles de comprender».

Desde la perspectiva de la diputada, «la desigualdad no se soluciona con bonos ni con asistencialismo, sino que con la generación equitativa de oportunidades de estudio y trabajo, con políticas serias a corto, mediano y largo plazo. La desigualdad no se soluciona culpando al gobierno anterior: es producto de una lógica económica nefasta instalada por el neoliberalismo que ni Chile Vamos ni la Nueva Mayoría tienen la intención de cambiar desde sus bases. Mientras esa forma de ver la economía y el desarrollo siga vigente, la desigualdad en nuestro país se mantendrá e incluso podría aumentar. Necesitamos un cambio estructural y urgente».

Pérez también recordó otros eventos relacionados con estas preocupantes cifras: «Cuando el gobierno y los parlamentarios de derecha se escandalizan por un aumento radical en el sueldo mínimo no hacen sino manifestar su temor a que los empresarios de este país dejen de percibir las gigantescas ganancias de las que se jactan año a año. Esos conceptos están lejos del chileno promedio que al percibir bajos sueldos, está condenado a vivir endeudado».

«La Derecha se ha negado consistentemente a subir el salario mínimo para llegar a una cifra medianamente digna para el grueso de los habitantes de este país y por otra parte, sus parlamentarios también se han negado a bajar sus propios sueldos a la mitad, como una muestra de empatía y decencia. Entonces, ¿en qué  quedamos? ¿No quieren subir el sueldo mínimo pero tampoco quieren rebajar su dieta? Esa contradicción es la que desacredita todo discurso de falsa igualdad y desarrollo a conveniencia que la derecha trata de imponer», finalizó la vocera de la bancada parlamentaria de RD.

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