Cristina Dorador nació en Antofagasta y realizó su enseñanza básica y media en la ciudad. Posteriormente estudió Licenciatura en Biología en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile. Luego realizó un Doctorado en Alemania y regresó a su comuna. Actualmente lleva más de 10 años trabajando en la Universidad de Antofagasta, en la facultad de Ciencias del Mar y Recursos Biológicos. Su línea de investigación es la ecología microbiana, investigando bacterias y microorganismos en ambientes naturales.

En su mensaje lamenta que en el mundo de las ciencias haya pocas mujeres. Se calcula que en Chile solo un 30% corresponda a investigadoras, un número bastante bajo a nivel mundial, siendo el valor más reducido en latinoamérica. «Esto se debe principalmente a estereotipos de géneros, porque desde muy pequeñas nos dicen ‘esto es para niños y esto para niñas’, lo que no corresponde. Por eso tenemos que ser referentes», comenta.

Cristina es protagonista del quinto capítulo del proyecto «Educación Cívica en la Voz de Mujeres de la región», iniciativa impulsada por Regionalista.cl y financiada por el Fondo de Medios de Comunicación del Gobierno de Chile y el Consejo Regional (Core).

La académica destaca que cualquier manifestación humana puede ser motivo de investigación, lo que permite que mediante información validada se puedan generar políticas públicas y acciones. Por eso destaca que es importante vincularse con el entorno y fomentar el pensamiento y la investigación.

Cristina actualmente es Consejera de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) y destaca que se está viviendo una etapa muy interesante con la implementación del nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Esto implica que a fines de año y comienzos del próximo, comenzará a funcionar la nueva Agencia de Investigación y Desarrollo.

Destaca que el sistema de investigación se está robusteciendo, lo que debería ir de la mano con un aumento de recursos para poder apoyar todas las iniciativas desde la etapa escolar y en las etapas más avanzadas.

En sus investigaciones le ha tocado trabajar directamente en los ambientes naturales, lo que le ha permitido constatar que los ecosistemas están cada vez más dañados, poniendo en peligro los salares, principalmente por acción de la minería de cobre y litio, relacionada con la extracción de agua y salmueras.

Si bien reconoce que la minería es importante, recalca que no podemos perder de vista el costo que esto conlleva, pues hay industrias que generan contaminación.

«Me tocó participar en una publicación donde analizamos datos respecto a la contaminación de metales pesados que provienen desde el puerto de Antofagasta. Esta investigación es un muy buen ejemplo de la importancia de hacer ciencia independiente. Hago un llamado a que nosotros mismos valoremos la ciencia local y tratemos de apoyarla. Y que los políticos regionales también entiendan que esto es importante y que se generen iniciativas y grandes fondos», concluye.

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