Hasta el 28 de julio, en el Hall Central de Biblioteca Regional de Antofagasta, permanecerá abierta al público la exposición “El futuro me pertenece: Nikola Tesla”, muestra en la que los visitantes descubrirán la importancia de los inventos y teorías del reconocido e histórico científico. Sus descubrimientos, inventos, aportaciones y vaticinios permitieron el desarrollo de la civilización eléctrica en la que vivimos.

La exposición fue inaugurada el pasado jueves 27 de junio con la charla magistral de Eduardo Arriagada, decano de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien hizo un recorrido por la vida y obra de este científico y su importancia para nuestra era.

El montaje analiza los porqués y expone los cómo, representando a Tesla en su dimensión fundamental, la científica, recuperando la figura del serbio americano y haciendo eco del referente en que se ha convertido como ícono de la cultura pop para artistas, científicos, ciudadanos y entidades de todos los rincones del mundo.

Para el director de la Biblioteca Regional de Antofagasta, William Romero, la exposición es una oportunidad de poder relevar la importancia de las ciencias y la tecnología en el saber y conocimiento de la ciudadanía. “Hoy más que nunca recobra importancia el hecho de poner a disposición de la comunidad temáticas que por años han sido de uso exclusivo de los científicos. Democratizar esta información y saber se vuelve más urgente en la era de la información”, señaló el profesional.

Para Matías Awad, Gerente General de la Corporación Cultural de la Cámara Chilena de la Construcción, organizador de la iniciativa, “la visión de Nikola Tesla tiene que ver con lo que hoy queremos construir, una sociedad más sustentable, y nos interesa mostrar su figura y legado en nuestro país”.

Nikola Tesla, el genio

El inventor norteamericano de origen serbio Nikola Tesla (Smiljan, zona de mayoría serbia de la actual Croacia 1856-Nueva York, 1943) concibió la corriente alterna y la radio, pionero en tecnologías visionarias para su época como la robótica, los aviones de despegue vertical, el control remoto, las lámparas de bajo consumo, las energías alternativas o la transmisión inalámbrica de electricidad.

Desde el centenario de su nacimiento, que se festejó en EEUU y Europa, se ha reconocido paulatinamente la enorme trascendencia de su trabajo, comparable a la de sus rivales Thomas A. Edison y Guillermo Marconi.

Tesla encarna al genio romántico, obsesionado por su trabajo y con mala suerte en los negocios. Perdió el mérito histórico de sus contribuciones a favor de otros inventores más hábiles desde la perspectiva comercial, sufriendo la desconfianza de los académicos y del mundo empresarial, ya que no logró enriquecerse con sus inventos.

Dueño de una personalidad fascinante, dedicó su vida entera a satisfacer sus inquietudes científicas, presionado por un mercado inventor creciente, las millonarias inversiones de las empresas eléctricas, sin ver su gran sueño consolidado, que fue la creación de la Torre de Wardenclyffe y la posibilidad de una electricidad a bajo costo y que sirviera para alcanzar la felicidad.

La exposición, realizada inicialmente en México y posteriormente en el centro cultural GAM de Santiago, cuenta con la curadoría de Andrea di Castro, la asesoría de Salvador Quiroz bajo la idea original de Canopia y estará disponible de manera gratuita a todo público de martes a viernes, de 10:00 a 20:00 horas y sábados y domingos de 10:00 a 14:00 horas.

El proyecto está acogida a la Ley de Donaciones Culturales y cuenta con el apoyo de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

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