Por Víctor Tapia Araya

Hace un año, la municipalidad de Antofagasta fue una de las 20 municipalidades investigadas por la Brigada de Delitos Económicos de la PDI por las patentes comerciales otorgadas para la explotación de los tragamonedas y todos los documentos relacionados con esta actividad. Junto con ella, fueron investigados ex Directores de la Asociación Gremial de Operadores, Fabricantes e Importaciones de Entretenimientos Electrónicos (FIDEN), además de lobbystas de esta organización, todos por los presuntos delitos de soborno, cohecho, asociación ilícita y financiamiento ilegal de la política, en la que estarían involucrados los dueños de estos recintos.

Hoy, existen varios ex Directores FIDEN formalizados por estos delitos. Toda esta investigación ha sido llevada a cabo por la Fiscalía metropolitana oriente. En esta arista también está siendo investigado Pablo Zalaquet, militante UDI y ex alcalde de Santiago, por tráfico de influencias, tras haber actuado como lobbysta de esta organización; quien junto otro ex Directivo tiene negocios de tragamonedas en distintas comunas del país, entre ellas Antofagasta.

La Ley de Juegos y Casinos n° 19.995, la circular 78 del año 2016 y 83 del año 2017 de la Superintendencia de Juegos y Casinos (SCJ), han sido claras en señalar la ilegalidad existente en las máquinas de juegos en que, por intermedio del azar o la suerte, se gane un «premio», y que además solo serán excepcionalmente aprobadas para su funcionamiento por una ley especial. Por lo tanto, queda claro que las municipalidades solo podrán autorizar y otorgar patente comercial a los juegos en que se utiliza la destreza o inteligencia.

Este tipo de máquinas de juegos de azar prolifera en el centro y norte de nuestra ciudad. Sin embargo, a pesar de la ilegalidad existente, la Municipalidad de Antofagasta ha autorizado 33 patentes comerciales de mini casinos, según información publicada vía twitter personal de la Alcaldesa el día 10 de octubre, 12 más de lo informado el día 9 de septiembre por la misma municipalidad en El Mercurio de Antofagasta, bajo el argumento de que utilizan máquinas de destreza, máquinas que a todas luces son de azar. Aquí pueden haber sucedido dos cosas: O la Municipalidad de Antofagasta derechamente mintió respecto al número de patentes existentes, o aprobó en un mes 12 patentes comerciales adicionales.

Además, se señala que quien debe fiscalizar el tipo de máquinas es la Superintendencia de Juegos y Casinos, la cual debe formarse el convencimiento de que son de destreza y no de azar, a través de instituciones especializadas y registradas previamente en la misma institución; y que las municipalidades que reciban solicitudes de patentes comerciales para esta actividad, podrán solicitar informes a la SCJ para su aprobación. Lo que abre la legítima pregunta, siendo una Municipalidad fuertemente cuestionada por serias faltas a la probidad y transparencia, ¿cómo la municipalidad de Antofagasta se ha formado el convencimiento de que no son de azar las máquinas que ha autorizado? ¿Cuántas veces ha requerido a la SCJ para que fiscalice las máquinas de juegos, previo a autorizar las patentes comerciales?

Este negocio tiene ganancias por sobre los 400 millones de dólares anuales a nivel nacional, y las municipalidades cobran por patente comercial, así como también por cada máquina en funcionamiento. Este año la SCJ ha recibido 1.093 consultas respecto a máquinas de juegos para determinar si son de azar o destreza, de las cuales en su mayoría la Superintendencia ha determinado que son de azar. Ante esto, ha requerido de más información a las municipalidades, y en solo 220 casos estas han respondido con mayor información, de la cual solo en 14 casos la superintendencia ha determinado que no son de azar. Estos han sido máquinas de Taca-taca, Flipper, simuladores y PlayStation.

La Contraloría General de la República, por su parte, en su dictamen N° 92.308 del año 2016 y en el más reciente el N° 25.712 de este año, ha señalado la ilegalidad de los Juegos de Azar que han autorizado las municipalidades, junto con la forma en que se debe acreditar si son o no de azar, y en el último dictamen aclara la facultad de las municipalidades para fiscalizar aquellos mini casinos aprobados con anterioridad al año 2016.

Hoy en el congreso se discute el proyecto de ley en torno a los tragamonedas. Y nuestra Alcaldesa Karen Rojo, el año pasado en la comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalismo del Senado, que discutió esta materia, por un lado manifestó su rechazo a los mini casinos, por todos los problemas relacionados con estos; y por el otro, pidió una regulación de esta actividad.

¿Que está esperando Karen Rojo para prohibir los tragamonedas en Antofagasta, que la Contraloría General de la República y la Superintendencia de Juegos y Casinos han declarado como una actividad ilícita? ¿A qué le tienen miedo?

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