Por Osmán Donoso Díaz
Abogado

La reforma al Código del Trabajo en 2003 y la posterior promulgación de la Ley 20.019 de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), en 2005, no solo implicó un cambio rotundo en la administración y dirección del fútbol nacional, sino que también abrió una gran caja de Pandora que, a la fecha, aún no es posible cerrar: La deuda tributaria de los clubes con el Fisco.

Esto, debido a que las modificaciones laborales implicaron nuevas reglas en la relación contractual de los jugadores de fútbol profesional con sus empleadores, exigiendo el pago de impuestos a la renta por concepto de derechos de imagen y premios, entre otras materias. Hasta entonces, sólo tributaban las remuneraciones de los trabajadores.​

Ante tal nueva realidad, la Tesorería General de la República otorgó la posibilidad a las instituciones deportivas de suscribir un convenio de pago de la millonaria deuda (más de 30 mil millones), considerando condonaciones de intereses y multas.

De acuerdo con la información entregada por la Tesorería, con ocasión de una solicitud de información vía transparencia, los equipos más populares del país, es decir Colo Colo y la Universidad de Chile, a través de sus concesionarias Blanco & Negro y Azul Azul, respectivamente, han pagado más de $4 mil millones, al mes de junio del año 2018.

El organismo público, además, entregó información sobre el comportamiento de los clubes que se acogieron al mentado convenio. Así, por ejemplo, destacó que la Unión Española pagó toda su deuda y que Cobreloa se encontraba al día en el pago de sus cuotas anuales. Del mismo modo, destacó, ahora desde el punto de vista negativo, a algunos clubes cuyo convenio fue caducado por incumplimiento, por ejemplo el caso de ANTOFAGASTA SADP, cuyo convenio fue caducado el año 2009.

En efecto, el club de nuestros amores, al momento de firmar el convenio con la Tesorería, debía al Fisco la suma de $226.628.709. Debiendo hacerlo, según se había comprometido, no pagó la cuota correspondiente al año 2006 ni tampoco la correspondiente al año 2007. Si lo hizo el año 2008, pagando por ese concepto, la suma de $8.000.000. Como se dijo, el convenio de pago se caducó, se le puso término por incumplimiento, el año 2009, tres años antes de la discutida -incluso en los Tribunales de Justicia- venta del club a Jorge Sánchez.

Quizás en otro escenario, lo anterior no tendría ninguna importancia, salvo para el Fisco y la sociedad deudora, pero para el hincha Puma sería importante conocer la actual situación de dicha deuda, sobre todo si tenemos presente que en la fijación del precio de venta del club, la misma tuvo vital consideración, en tanto cuanto la nueva administración se obligó a su pago.

Queda sobre la mesa la inquietud…

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