Mientras miles de personas marchan y se movilizan en distintas ciudades de nuestro país, un grupo de chilenos residentes en Melbourne, Australia, han expresado su solidaridad y se han concentrado durante varios días para mandar mensajes de apoyo a sus compatriotas.

La activista feminista Macarena Barramuño fue la encargada de leer una declaración pública durante una de las concentraciones. La dirigenta social reside en Antofagasta y hace pocos meses llegó a vivir a Melbourne. Con mucho orgullo estuvo presente en las movilizaciones en el extranjero, con el orgullo de representar a la región y a Chile en este momento histórico.

«Como trabajadores, activistas, y chilenas y chilenos viviendo en el extranjero, alzamos la voz contra este sistema nefasto que ya no sostiene a Chile y nos sumamos a esta justa y legítima revuelta popular por la justicia social que acontece en nuestro país. El malestar manifestado expresa el hastío de los estudiantes, la clase trabajadora y pensionada, cansada de tolerar la precarización de la vida que el Estado de Chile promueve, beneficiando a la clase empresarial y rica del país a costa de todo el resto de sus habitantes», afirmó.

Macareña Barramuño haciendo uso de la palabra en uno de los actos de apoyo a las movilizaciones.

Asimismo, los chilenos residentes en Melbourne rechazaron la criminalización de la protesta social y la desobediencia civil y repudiaron la brutal represión de las Fuerzas Especiales de Carabineros y de las fuerzas militares que estuvieron en las calles durante una semana.

«Exigimos al presidente Piñera que reconozca la naturaleza política que lleva a este problema social. Este no es un tema técnico, sino relacionado con un profundo e histórico descontento respecto de la disminución sostenida en los salarios reales de [email protected] trabajadores [email protected] y a la pobreza y desigualdad extrema que sufre la sociedad, sumados al descontento ante la nefasta clase política y empresarial del país», agregaron.

Asimismo, consideraron que es urgente establecer un diálogo vinculante con los actores sociales para resolver de manera política problemáticas relacionadas con la precarización de la vida en Chile como: Reformar el sistema de transporte público, de pensiones, de salud y educación.

Junto a ello, plantearon que se deben buscar responsables políticos y ser removidos de sus cargos: «Se entiende que la responsabilidad no se delega, por lo que el presidente debiera ser el primero en presentar su renuncia, así como todo su gabinete», afirmaron.

«Entendiendo que la democracia es el gobierno de los pueblos, hacemos un llamado a la ciudadanía a decir basta. Basta a los atropellos a los derechos humanos, basta a los abusos, basta de inoperancia de las autoridades y, sobre todo, basta de quitarnos violentamente el país justo donde nuestros estudiantes, trabajadores, pensionados, indígenas, personas con discapacidad, de la diversidad sexual e inmigrantes puedan ejercer su legítimo e inalienable derecho a vivir en paz», concluyeron.

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