Según la normativa, para un control de identidad se puede utilizar cualquier medio de identificación, tal como cédula de identidad, licencia de conducir, pasaporte, tarjeta estudiantil o cualquier dispositivo tecnológico.

Durante la tarde del día 27 de octubre en la rebautizada Plaza de la Revolución de Antofagasta, se tenía planificada una nueva sesión del «Club de Lectura Rebelde». Sin embargo, debido al hostigamiento policial, no se pudo llevar a cabo con normalidad, resultando con un joven detenido de forma arbitraria por parte de Carabineros, quienes explicaron el procedimiento como un «control de identidad».

El hecho ocurrió mientras los miembros del club estaban a la espera de más integrantes, pintando un nuevo lienzo para la agrupación. «Llevaban escrito a lo máximo una letra con plumón cuando se acerca carabineros a realizar un control de identidad», comentan los miembros del colectivo. Uno de los presentes, Manuel Pérez, no contaba con su cedula de identidad, por lo cual fue llevado a la Tercera Comisaría de Antofagasta, donde estuvo esposado por dos horas en el calabozo del recinto.

Irregularidades en la detención

Según la normativa que regula el Control de Identidad, los uniformados deberán contar con los dispositivos tecnológicos necesarios para cumplir con el procedimiento de identificación, proporcionando, por ejemplo, controles biométricos de huella dactilar, agotando todo recurso antes de ser llevado a una unidad policial, en caso de que la persona no portara su cédula de identidad.

En estos casos, la ley faculta a las personas a poder identificarse con su licencia de conducir, pase escolar, o cualquier tipo de identificación. En este sentido, el afectado presentó su credencial del Club de Lectura para personas que ejercen labores de apoyo en Ollas Comunes, otorgado por la Seremia de Desarrollo Social. Otra de las irregularidades que ocurrieron en el momento de la detención fue la ausencia de las identificaciones de los uniformados que estaban llevando a cabo la detención.

«Es increíble al estado al que hemos llegado, como se han cercenado nuestras libertades, hasta el punto que pueda resultar sospechoso juntarse a leer en una plaza pública», comentó Marcela Mercado, representante del Club de Lectura Rebelde. «Hace unas tres semanas el club volvió a lo que hacía habitualmente, que es para lo que nace, que es leer en espacios públicos distintos cada vez», agregó.

«Me imagino está siendo observado desde antes, como suele suceder con el activismo político y las militancias de izquierda», señaló Mauri Huanca, también parte del Club de Lectura Rebelde y vocera de La Circular Maricantofa. «Creemos que hay una intencionalidad política desde la institución de carabineros en contra de quienes estamos en la calle. No fue solamente por un control de identidad. Como Circular y movimiento anticapitalista nos haremos parte de todas las formas de repudio y acciones legales. Es un control de identidad donde a lo máximo debe ser conducido a la comisaría, pero con un ingreso como cualquier persona», aseveró.

Si bien la situación alteró la sesión del Club de Lectura Rebelde, fiel a su «espíritu revolucionario», realizaron de igual manera el encuentro en las afueras de la Tercera Comisaría, a la espera de la liberación del afectado. Hasta el momento cuentan con un abogado voluntario que ejercerá la defensa gratuita y también evalúan la posibilidad de una querella en torno a la detención.

1 Comentario

  1. Andan puro webiando los pacos, pero cuando realmente se necesitan en las poblaciones no están. Yo estaba en el mercado cuando estaban hablando con el joven y llegaron 2 pacos más en bicicleta y luego dos mas a pie, ojalas que asi de rápido lleguen cuando denuncian maltratos, asaltos y narcotráfico.

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