El Fiscal Cristian Aguilar Aranela obtuvo una sentencia de condena en contra de dos gendarmes C.D.A.A y H.O.M.M., por el delito de apremios ilegítimos y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, en perjuicio de un interno que se encontraba cumpliendo condena en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Antofagasta.

Los hechos ocurrieron el 21 de diciembre de 2016, pasadas las 15:00 horas, cuando la víctima, interno del CCP de Antofagasta, se encontraba cumpliendo condena dentro del módulo N° 88, lugar en el que se produce una riña, lo que motiva la intervención del Grupo de Apoyo y Reacción Primaria de Gendarmería (Garp), entre los cuales se desempeñaban en ese momento los dos acusados.

Los dos gendarmes, abusando de su cargo y aprovechando su privación de libertad, separan al reo del grupo de internos y lo llevan al pasillo ubicado en las afueras del módulo en cuestión, procediendo a pisarle su tobillo derecho, luxándoselo, para luego propinarle golpes de mano abierta en su rostro y cuerpo. Acto seguido, le propinan un puntapié en la zona abdominal, para luego con el bastón de servicio propinarle un golpe en la zona del tórax, mientras la víctima se encontraba tendida en el suelo, aún con esposas.

Las agresiones no se detuvieron, siendo posteriormente abofeteado. Luego lo levantan y sacuden para tirarlo al suelo, ordenando al personal a su cargo que lo mojaran con agua con una manguera. Tras esto, se le niega una atención médica inmediata. Producto de las agresiones y apremios antes señalados, la víctima sufrió contusiones y hematomas de diversa consideración en diferentes partes de su cuerpo.

En este juicio intervino como querellante el Instituto de Derechos Humanos (INHD) que narró hechos similares, relatando que los incidentes se produjeron debido a que la víctima no miró a los ojos a los gendarmes cuando estos le dieron instrucciones y respondió “escucho con las orejas, no con los ojos”, cuestión que molestó a los acusados, quienes decidieron «castigar» al interno. A juicio del INHD, los hechos son constitutivos del delito de torturas.

Durante el juicio, la Fiscalía presentó prueba testimonial a cargo de la propia víctima, funcionarios de Gendarmería, efectivos de la Brigada del Crimen de la PDI que tomaron parte en las investigaciones, además de internos que fueron testigos de los hechos. También se aportaron videos con imágenes de lo ocurrido y el dato de atención de urgencia con la constatación de las lesiones de la víctima.

El tribunal, luego de escuchar la prueba aportada por la Fiscalía y otros elementos probatorios aportados por las defensas, acogió la calificación jurídica de la Fiscalía y condenó a ambos funcionarios por el delito de apremios. La lectura de sentencia con la pena que será aplicada se leerá el próximo martes.

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