La Agrupación por la Memoria Histórica Providencia de Antofagasta, valoró las movilización y presión ciudadana que logró empujar la salida de Manuel Achondo, recientemente designado por el presidente de la república como miembro de la Junta Directiva de la Universidad de Antofagasta, pese a su pasado como rector designado durante la dictadura en dicha casa de estudios.

Mediante una declaración, la agrupación recordó que «la Universidad de Antofagasta de aquellos años, con la anuencia y dirección de Achondo, desata una feroz represión política y administrativa contra académicos, personal de servicios y estudiantes».

A continuación el comunicado en extenso:

DECLARACIÓN PÚBLICA

Nuestra Agrupación, en el proceso de ir construyendo la memoria política y represiva del ex cuartel de la DINA- SICAR-CNI de la ciudad de Antofagasta y región, ubicado en calle Matta 3230- 3220-3224, descubre, a través de testimonios y hechos concretos que sucedieron en el actual Sitio de Memoria, que uno de los tantos episodios represivos instalados brutalmente en la ciudad tiene relación directa con el ex Rector de la Universidad de Antofagasta (UA), Manuel Achondo Guzmán, en el periodo dictatorial entre 1984-1988.

La Universidad de Antofagasta de aquellos años, con la anuencia y dirección de Achondo, desata una feroz represión política y administrativa contra académicos, personal de servicios y estudiantes. Instala un régimen dictatorial dentro de sus aulas con el objeto de impedir el desarrollo de una resistencia tenaz y valerosa, que pese a todos los obstáculos, logra hacer frente y dar batallas significativas en el proceso de restauración democrática de aquellos años que hoy recordamos y saludamos, pese a todos los vaivenes posteriores que ha tenido la actual democracia que rige en nuestro país.

El ex Rector Achondo de aquellos años oscurantistas permitió el libre acceso de agentes de Estado y soplones al interior de la Universidad, quienes tomaron el control y desarrollaron operaciones de inteligencia, procesamientos de datos y seguimientos a opositores, determinando a quienes detener y llevar al cuartel de la SICAR-CNI instalado desde 1973 en forma clandestina al lado de la Iglesia Providencia.

El resultado de esas operaciones significó la pérdida de trabajo de prestigiosos académicos (as), algunos de ellos relegados a distintas zonas del país, lo mismo que a dirigentes y estudiantes expulsados de la Universidad. Una cacería humana sin escrúpulo con el sello de la amenaza por la vida de las personas, la cesantía prolongada, la incertidumbre.

Por eso, la renuncia de Manuel Achondo a la Junta Directiva de la Universidad de Antofagasta como representante del Gobierno, no nos parece una muestra de recato o conciencia de parte suya, sino que un signo de la fuerza de las movilizaciones que esta vez se llevaron a cabo en un contexto muy distinto a cuando él ejercía con total impunidad. Saludamos las acciones que académicos y académicas, estudiantes y funcionarios desarrollaron para hacer prevalecer el sentido ético y de justicia que toda institución de educación superior merece.

Agrupación por la Memoria Histórica Providencia-Antofagasta

Antofagasta, abril 18 de 2019

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